El cine empieza en casa: arquitectura y carpintería de aluminio como experiencia sensorial
Este año, la celebración de los Premios Goya tiene un significado especialmente simbólico para Barcelona y para el sector de la arquitectura.
La gala se celebra en Barcelona por segunda vez en su historia, tras la edición del año 2000. Han pasado 26 años desde la última ocasión en la que la ciudad acogió los principales premios del cine español, convirtiendo esta edición en un acontecimiento cultural excepcional.
Además, esta coincidencia se produce en un año clave para la arquitectura: Barcelona será también sede del Congreso Mundial de Arquitectura, un evento internacional que se celebra cada tres años y que no tenía lugar en España desde 1996, cuando la ciudad lo acogió por primera vez. Treinta años después, vuelve a convertirse en punto de encuentro global para arquitectos y profesionales del diseño.
Cine y arquitectura convergen así en un mismo lugar y en un mismo año, unidos por un lenguaje común: el de la luz, el espacio y la emoción.
Desde MARTON hemos querido rendir homenaje a esta conexión natural a través de una colaboración creativa que relaciona la carpintería de aluminio con el mundo cinematográfico, entendiendo ambos como artes capaces de transformar la experiencia cotidiana.
Arquitectura y cine: dos artes que construyen atmósferas
El cine no sería posible sin espacios.
La arquitectura no existiría sin emoción.
En una película, cada plano está cuidadosamente compuesto: encuadre, iluminación, profundidad, sombras y ritmo.
En un proyecto arquitectónico ocurre lo mismo: se diseña cómo se entra en un espacio, qué se ve primero, cómo se filtra la luz y cómo se conecta el interior con el exterior.
Ambos lenguajes trabajan con los mismos elementos:
La luz como materia prima.
El espacio como escenario.
El tiempo como experiencia.
El silencio como parte del relato.
La vivienda se convierte así en un escenario cotidiano donde se desarrollan las historias más importantes: las de quienes la habitan.
La carpintería de aluminio como elemento narrativo de la arquitectura
Tradicionalmente entendida como un componente técnico, la carpintería de aluminio ha evolucionado hasta convertirse en una pieza clave del lenguaje arquitectónico contemporáneo.
Ventanas, correderas y cerramientos definen:
La relación visual con el exterior.
La calidad de la luz interior.
El confort térmico y acústico.
La percepción del espacio.
Cada hueco es un encuadre.
Cada ventana es una pantalla.
La carpintería no solo cierra un edificio: construye atmósferas.
Como en el cine, lo que se muestra es tan importante como lo que se protege.
Barcelona: punto de encuentro entre cine y arquitectura
Que los Premios Goya se celebren este año en Barcelona tiene un valor simbólico añadido.
La ciudad es un referente cultural, creativo y arquitectónico, un lugar donde la relación entre arte y espacio forma parte de su identidad.
Para MARTON, empresa vinculada al territorio y a la arquitectura desde hace décadas, esta coincidencia supone una oportunidad para reflexionar sobre el papel que juegan los materiales y los sistemas constructivos en la creación de experiencias.
El mismo año en que Barcelona vuelve a acoger el Congreso Mundial de Arquitectura tras tres décadas, el cine pone también el foco en los escenarios, los espacios y la manera en que estos influyen en las emociones del espectador.
Arquitectura y cine dialogan así desde distintos lenguajes, pero con una misma finalidad: construir mundos habitables.
Vivir la arquitectura como se vive el cine
Las mejores películas despiertan los cinco sentidos.
La buena arquitectura también.
Un espacio bien diseñado:
Controla la entrada de luz.
Reduce el ruido.
Protege del clima.
Genera bienestar.
Acompaña la vida cotidiana.
La carpintería de aluminio se convierte entonces en un mediador entre el exterior y el interior, entre el paisaje y la intimidad, entre la técnica y la emoción.
De este modo, el hogar puede transformarse en una experiencia cinematográfica diaria: un lugar donde cada momento se convierte en una escena.
Un homenaje al cine desde la arquitectura
Nuestra creatividad de este año parte de una idea sencilla:
El cine empieza en casa.
No como una metáfora estética, sino como una realidad arquitectónica.
En un año especialmente significativo para Barcelona, en el que cine y arquitectura se dan la mano, esta colaboración quiere poner en valor cómo los espacios que habitamos influyen directamente en nuestra forma de sentir, de mirar y de vivir.
La arquitectura contemporánea ya no se limita a construir edificios, sino experiencias.
Y la carpintería de aluminio forma parte esencial de ese proceso, aportando luz, diseño, eficiencia y confort.
Porque en casa siempre se está de estreno
Cada mañana entra una luz distinta.
Cada tarde se abre un nuevo encuadre.
Cada noche comienza otra historia.
La vivienda es el primer cine que habitamos.
Un espacio donde la arquitectura y la técnica se ponen al servicio de la vida.
Porque cuando el diseño se une al confort, y la luz se convierte en protagonista, en casa siempre se está de estreno.
Y, como en el mejor cine, la experiencia empieza mucho antes de que se apague la luz.




